VENTA DE EMPRESAS
 
La venta de una empresa puede ser la mejor forma de concluir un ciclo al frente de una empresa, pues permite transformar en líquido el patrimonio empresarial y, a su vez, garantizar la continuidad de la actividad y de los puestos de trabajo.

Así, es una alternativa a considerar especialmente cuando:
• El empresario carece de sucesión familiar.
• La empresa goza de unas perspectivas favorables, pero carece de recursos financieros para desarrollarlas.
• El empresario percibe que su compañía no está preparada para un entorno tan competitivo y global.
• El empresario considera que ya ha alcanzado sus objetivos, o bien no se siente con la motivación necesaria para seguir al frente de la empresa.
• La compañía sufre las consecuencias de diferencias entre accionistas, lo que puede dañar gravemente su valor.

 
INCORPORACIÓN DE SOCIOS
 

En diversas situaciones puede resultar conveniente la incorporación de un socio minoritario. Así, cuando se pretende:

Desarrollar una nueva línea estratégica, ya sea de producto ó de mercado geográfico, o bien aprovechar una oportunidad que surge de manera inesperada. En estos supuestos, la compañía puede requerir de recursos económicos, comerciales, productivos o tecnológicos.
Solventar diferencias de criterios entre accionistas, pudiendo aportar el nuevo socio racionalidad, ortodoxia y experiencia.
Sustituir a un accionista que desea ceder su participación.

 
CAPITAL RIESGO / CAPITAL EXPANSIÓN
 

Así, un socio financiero aporta liquidez vía ampliación de capital con lo cual resulta posible abordar aquellas inversiones que se requieren: ampliación fabrica, nueva maquinaria, expansión comercial, financiación de circulante, … Además, un socio financiero puede favorecer:

Acceso a mercados financieros en condiciones óptimas.
Acceso a socios tecnológicos ó comerciales de ámbito global.
Ortodoxia en la gestión y gobierno de la empresa, más necesaria que nunca en una fase de expansión.
Aumento del valor de la compañía en el supuesto de que, en un futuro, se considere una posible venta de la misma.

 
VALORACIÓN DE EMPRESAS
 

Previo al inicio de proceso de búsqueda de un comprador o de un socio minoritario, se hace necesario determinar el valor de mercado de la empresa. Dicha estimación resulta también indispensable en el caso de compraventa de acciones entre socios así como, también, en diversas circunstancias que puedan conducir a intercambios accionariales. En el apartado ¿Cuánto vale mi empresa? se profundiza en esta cuestión.

 
COMPRA DE EMPRESAS
 
La compra de una empresa constituye la alternativa idónea cuando se persigue alguno de los siguientes objetivos:

• Alcanzar una mayor presencia y relevancia en el mismo sector y ámbito geográfico en que la compañía viene desarrollando su actividad.
Implantarse, de forma rápida, en nuevos mercados geográficos.
Diversificar en sectores complementarios, aprovechando las sinergías derivadas de unos departamentos o servicios centrales comunes.
• Consolidar la posición en el mercado, y consecuentemente alcanzar un mayor valor la compañía, para una posterior venta de la misma.

 
MANAGEMENT BUYOUT
 

En ocasiones, el empresario tiene muy cerca al mejor comprador para su empresa: su propio equipo directivo. Este es el supuesto que viene a denominarse buyout, o compra de una compañía por parte de sus principales directivos. Para concretarse satisfactoriamente deben darse las siguientes circunstancias:

• La capacidad y voluntad por parte de los directivos para asumir la condición de empresarios.
• La capacidad de los directivos para financiar una parte, aunque sea muy minoritaria, de la adquisición.
• La elaboración de un proyecto de futuro que genere la confianza necesaria de la banca tradicional o las sociedades de capital riesgo para financiar el coste total de la compraventa.

 
MANAGEMENT BUY-IN
 

En este supuesto la empresa es adquirida por directivos ajenos a la misma, siendo necesario que se den unas circunstancias similares a las señaladas para el caso de un Management Buyout.

 
FUSIÓN DE EMPRESAS
 

Una alternativa que puede resultar adecuada para alcanzar una mayor dimensión y para resultar más competitivo, gracias a las sinergias de ingresos y/o costes, es la fusión con otra empresa complementaria en mercado y/o producto. Así, en primer lugar, deberá identificarse al socio idóneo para, a continuación, negociar con él un acuerdo que contemple la valoración de las respectivas empresas y los pactos que afectan al accionariado, gobierno y gestión de la compañía resultante.